sábado, 28 de marzo de 2009

Resumen final y comentarios varios IV

Puede que enero de 2009 haya sido, con toda probabilidad, el mes más corto de toda mi vida. Dicen que cuando tienes muchas cosas que hacer, el tiempo pasa más rápido.... Bien, pues así ha de haber sido. Me volví con mis padres y mi hermana, que querían conocer Finlandia... y, tras un duro día de viaje, con retrasos de aviones, paseos por el centro de París, overbookings, cambios de horarios, compensaciones económicas, pérdida de maletas, por fin llegamos al pequeño Helsinki. Días de visiteo, rememorando viejos tiempos, con las catedrales luterana, ortodoxa y católica, los puertos y mercados, el monumento Sibelius, los rincones oscuros, el descubrimiento de un barco-café, la visita a Porvoo, los -14ºC, la luminosidad de los días claros, y la oscuridad de la noche cerrada...
7 de enero..... ¡MI CUMPLE! No os cuento como lo celebré, porque a más de uno les daré envidia, sana o verde, eso ya no lo sé. En la segunda celebración, alguien se bebió uno de mis regalos de cumpleaños. Pumu&Michele, queridos, aún me debéis una botella de vino, no creáis que me he olvidado de ello... a lo que pueden llegar un italiano y un español juntos en la batalla por la conquista de una de mis nuevas compañeras de piso....
Vuelta a la semirrutina, clases y masterclasses, conciertos del departamento de jazz, visitas a Kallio, el barrio de los estudiantes y los drogadictos (porque todos somos uno), espectáculo sobre hielo de "Princesas Disney" (gracias, Mia, por tu regalos de cumpleaños, ¡cómo patinaban las princesitas!...) Por cierto, que se me olvidó contar en su día nuestra experiencia cómo patinadores, yo grabando y Pumu tambaleándose... (vaaaaale, sólo al princiiiiipio....jijiji). Mis nuevas compañeras, 2 alemanas y una austriaca, bueno, sin demasiada relación, más cordialidad que amistad.
En realidad tuve más visitas en un mes que en los cuatro previos. Patry la inglesa se vino de parranda al norte de los nortes, a ver nevar, a turistear de nuevo, a sacar fotos, y a enseñarme que sea donde sea, cualquier lugar del mundo se abre de posibilidades ante la idea de dos NeNaS en busca de aventuras. ¡Gracias por volver a reirte de mi como en nuestros tiempos mozos! Aunque en mi más humilde opinión, yo creo que el chupito de leche no fue una buena idea... O tal vez lo fue, y fueron el resto las malas ideas.... Who knows?
¿Lo mejor? Bolos a precio finés. Que si la "wine thing", que si la "drug thing", que si la "children's thing", que si "¡por la ventana, por la ventana!". Están locos estos fineses, pero quiero agradecer a los flautistas por ese acogimiento, las risas del cuarteto, los viajes a las tantas por Helsinki y alrededores, los cruces de calle a lo loco, la tarde de vino en casa de Johanna, la postal de los horteras en calzoncillos, la cena en casa de Anja con su marido profesor del máster en la academia Sibelius, el ángel flautista, la chapita y la taza de Nuuska Muikkunen, el intelectual flautista de los Muumi (o Moomin), la tortilla para 20, la sopa con nata y las morcillas de Burgos, pero finesas...
Y para despedirnos... ¡semana y concierto orquestal! Sarasate, Grieg, y la dolorosa y "patética" 6ª de Tchaikovsky, toda una señora despedida. Lágrimas, adioses, momentos que terminan, nuevo mundo que comienza a la vuelta de la esquina, la rutina, el día a día, nada volverá a ser igual.
Gracias a la gente que ha hecho posible que yo pueda vivir esta experiencia.
Gracias a Pumu por confiar en mi, por su positivismo, por sus ganas de vivir y de tomarse las cosas con filosofía. Nunca se me olvidará: No hay que sentirse culpable si algo sale mal, tan sólo significa que en ese momento, bajo esas circunstancias, esto es lo que podemos hacer. Ya se mejorará en el futuro... Ha sido un placer ser tu compañera de aventuras.
Y por supuesto, gracias a Christian, que sin él estos meses no hubieran sido ni la mitad de mágicos.
Y gracias a todos por seguirme, seguiré escribiendo por alguna que otra esquina...

Resumen final y comentarios varios III

El final de diciembre fue una auténtica maratón de despedidas, todo el mundo se iba, y todo el mundo quería celebrarlo, de una manera triste, con una cena, o una fiesta. El saber que íbamos a volver en enero nos hacía distanciarnos algo del sentimiento de locura general, porque, ¿sabéis qué? Cuando ya no hay nada que perder, la gente enloquece.
De mis compañeras de piso me despedí con una tarde de sauna y una fiesta temática, que tanto se llevan, sobre el bien y el mal. Ya sabéis, los universales siempre funcionan. De mafiosos a duendecillos, casi todos se metieron en el papel. Hubo hasta escapada española, cotilleos de ascensor, viajes al centro de la tierra, y también al frío de la calle. Pasila vivió una buena noche.
Del grupo de batalla nos despidieron un par de cenas preparadas con amor, pizzas y patatas fritas. Mauro y Stefania, sois inolvidables. Helena, gracias. Nina, ¡arriba en optimismo! Al resto... los vería a la vuelta.
Ciclo de canciones de navidad en la cafetería del konservatorio, niños tocando el arpa, conserjes cantando en finés, vestidos de gala, brindis de champán. Un año menos, o uno más, según se mire...
¿Navidad? Lo esperado: citas sociales, cenas varias, fiesta a la española, contar 100 veces la misma historia y recordarlo todo como un sueño...

Resumen final y comentarios varios II

La semana siguiente disfrutamos de una de las mejores experiencias en el konservatorio, el concierto temático de flauta. "Impresionismo". Nuestra profesora organizó un concierto en el que cada uno, tocando una pieza, representaba a un personaje de un parque de París de finales de siglo XIX. Así, piezas como Syrinx y Prélude à l'après-midi d'un faune de Debussy, Joueurs de Flûte de Roussel, una Tarantella de Saint-Saëns, entre otras, crearon una maravillosa historia sin palabras y con mucha música, en la que tratábamos de encontrar nuestra paz interior en un espacio mágico dentro de un mundo deteriorado. En la segunda parte del concierto, tras hacer el saltimbanqui en Tityre, toqué, ya en actitud de concierto, aunque aún descalza y sin inhibiciones, Sonatine de Dutilleux. Nunca me había sentido mejor tocando, prueba de cómo los ánimos y las circunstancias influyen al músico.
El principio de diciembre estuvo marcado por dos hechos principales, la despedida de Amalia y Haritini, las dos chicas griegas, y la excursión a Laponia.
La fiesta de despedida fue memorable, en un piso vacío, aunque lleno de recuerdos, y una nevera vacía pero llena de cerveza. Estábamos todos, y por primera vez probamos el sabor amargo de tantos meses de compañerismo: el adiós. Estábamos todos, prueba de que en momentos críticos todos somos capaces de buscar un hueco para prometernos amor eterno y visitas futuras. Estuvo bien, de hecho la cerveza fue nuestro mejor aliado para amansar a las fieras, por paradójico que parezca.
¿El viaje a Laponia? ¡Qué decir del norte de Finlandia! Tan blanco, tan luminoso, tan oscuro, tan frío, tan silencioso, ni una casa, ni un alma, todo bosques nevados. De verdad podías imaginarte dentro de una Sinfonía de Sibelius. Estuvimos en el zoo más septentrional de Europa, algunos se divirtieron con motos de nieve, vimos zorros y alces, dimos de comer a los renos e incluso conocimos a Papá Noel, a pesar de la controversia sobre si éste vivía en Laponia (versión europea) o en el Polo Norte (versión americana). Se ve que los americanos no quieren creer que sus regalos navideños son un acto de caridad europeo.... Tengo que decir que la casa de Papá Noel era algo scary. ¿Sabíais que tiene una maquinaria para parar el mundo en Nochebuena y que existe un duende fotógrafo y con visión de negocios? Por otro lado, pudimos poner cada pie a un lado del círculo polar y sentirnos, una vez más, divididos. Sin duda, si lo peor de todo habían sido las 12 h en autobús y la perspectiva de otras 12 de vuelta, lo mejor de todo fue sin duda el hotel-cabañitas donde nos alojábamos. 5 personas por cabaña, sauna en cada cabaña, ambiente acogedor y amistoso, cocinitas, nevera natural a la puerta y dos noches de auténtico relax tras días de ejercicio en la nieve... ¿Qué más se puede pedir? Reconozco que el paseo a través de un bosque nevado, bajando colinas en trineo, hasta una atalaya con un mirador desde el que se veía todo el valle y toda la extensión de Rovaniemi, la ciudad más grande, en extensión, de Finlandia, no tiene precio...

Resumen final y comentarios varios I

Estaba en casa, replanteándome mi existencia y...puf! De repente me acordé de que nunca escribí el final de mis aventuras finesas... Pero como soy una buena persona, y sé que lo de quedarse a medias no le gusta a nadie, pues aquí va esta entrada-recordatorio de mis últimos dos meses. Tengo que confesar que he estado pensando en abrir otro blog, de estilo y temática completamente diferentes, pero claro, sin terminar el primero no me parecía políticamente correcto. Bueno, está bien, empiezo ya...
Si no recuerdo mal, lo último que os había contado fue el grandioso maratón de cámara... intentaré acordarme de los hechos siguientes cronológicamente...
Ese fin de semana visitamos Tallin. ¡Qué preciosidad! Parecía una auténtica postal navideña: pueblito medieval (el centro de la ciudad), nieve por todas partes, frío auténtico, mercadillos en las plazas principales... La verdad es que tengo que decir que fue una experiencia inolvidable. Cogimos el ferry el sábado por la mañana en uno de los puertos de Helsinki, y en dos horas nos plantamos en el puerto de Tallin, que estaba completamente nevado. Caminando caminando nos adentramos en un cuento de hadas, con edificios antiguos, casas de madera, callejuelas y unas vistas impresionantes. Caminamos por el centro, habiendo decidido hacer un poco de turismo antes de que anocheciera. La plaza principal, el ayuntamiento, los edificios de los museos, y las cafeterías antiguas, todo muy europeo, ¡excepto por los baratísimos precios! Incluso vimos la catedral ortodoxa, enorme y embriagadora por la gran cantidad de incienso que estaban quemando. Cuando se hizo de noche nos fuimos al hotelito que teníamos reservado, saliendo más tarde para dar un paseo, cenar, y tomarnos una cerveza en el pub del viajero, ambientada como las posadas de viajeros, pero con juegos de mesa y botas de montaña.
Al día siguiente nos levantamos en medio de una tormenta de nieve como yo no había visto nunca antes. El fuerte desayuno nos ayudó a aguantar la mañana bajo la nieve, donde se nos hizo prácticamente imposible turistear o comprar, porque no veíamos más allá de nuestras narices. El problema vino a la hora de coger el ferry de vuelta, ya que se retrasó debido a la nieve.... ¡¡8 horas!! A partir de la cuarta, ya no te hace ninguna gracia estar sentado sobre un periódico en las escaleras de un puerto frío y poco acogedor, lleno hasta la bandera de viajeros frustrados y borrachos. Por lo menos nos dieron de cenar gratis en el ferry a las 12 de la noche. ¡Toda una aventura! Al llegar a Helsinki todo estaba blanco, las calles, los coches, era la primera nevada del año... Aunque fueran las 4 am, se podía observar la belleza de la luz de las calles reflejada en la nieve, y entendías perfectamente por qué en Finlandia decían que un invierno con nieve es un buen invierno. 1h de cola más tarde y 15 min en taxi después, llegamos a casa, mojados, reventados, pero sabiendo que sería un viaje inolvidable.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Maratón de música de cámara

La semana pasada estuvo centrada en su culmen final el viernes 21, el maratón de 3h de música de cámara por parte de los alumnos del Konservatorio de Helsinki, ¡entre los que estamos nosotros!
Ensayos, clases, estreses, pruebas acústicas, crear un horario muy apretado para que nadie se pasara de tiempo, invitar a todo el mundo, etc.
Y por fin llegó el momento. Resulta que el profesor universal de música de cámara, que es el profesor de oboe, está algo así como de permiso para terminar su libro sobre cómo dar clases de música de cámara, así que este trimestre nos han estado dando clase sustitutos con los que la gente ha estado muy contenta. Pero el día del concierto allí estaba él, escribiendo como un loco, observándolo todo, presencia en el escenario, participación en grupo, afinación, tempos, carácteres, formas, y todo lo que se os pueda imaginar. ¿Y por qué? Porque después nos iba a dar "feedback" en la cervecería de la esquina, así como suena. Igual que en España nos podemos encontrar con el profe en el bar, aquí QUEDAN en el bar para comentar el concierto. Yo toqué con dos grupos, ambos trios con flauta, chelo y piano, aunque con uno estrenábamos la obra del pianista, creo que en algún momento ya lo había comentado.

Flautas en Jyväskylä

¡Hola a todos! Sé que hace mucho que no escribo, pero trataré de poner esto al día un poquito, que han pasado un montón de cosas interesantes.
El fin de semana pasado, es decir, 14, 15 y 16 de noviembre, tuve una gran experiencia finesa-flautística en una ciudad como a 3h y media en tren al norte de Helsinki llamada Jyväskylä. El evento era un cursillo de flauta en toda regla, con masterclasses, discusiones, nuevas técnicas, reparadores, dueños de tiendas, clases de acústica de flauta, respiración continua, Patrick Gallois y Petri Alanko como invitados de honor, conciertos cada día y toda la élite flautística de Finlandia junta durante tres días seguidos. Mi profe, Anja Voipio, como ya sabéis, nos llevó a tres de sus alumnos y la verdad es que fue una gran experiencia. Pasamos las noches en una cabaña propiedad de su familia, totalmente gratis. El sitio es vivienda de veraneo, y por lo tanto fuera de temporada está algo abandonadillo, lleno de polvo, trastos e icluso ratones, pero había colchones, luz y agua caliente, ¿qué más queremos?
El viernes llegamos justo para ver el concierto de la sinfónica de la ciudad, con un Concierto para dos flautas de Cimarosa de la mano de los dos invitados de honor, el Concierto de Mercadante interpretado a una velocidad de vértigo por Patrick Gallois (se podía oler a Rampal detrás de cada nota), una sinfonía de Luigi Cherubini y un montón de bises, todos con flauta, por supuesto.
El sábado, Patrick Gallois dio masterclasses sobre los conciertos de Mozart a un nivel un tanto extraño. Yo tenía la impresión de estar en medio de una revolución mozartiana, con ornamentaciones sacadas del propio Lopoldo al estilo de la época pero que harían torcer el gesto a cualquier tribunal. ¿Por qué los tribunales siempre son el problema a la hora de innovar, incluso si quieres innovar con las interpretaciones más correctas? ¿Quién dicta aquí las normas? ¿Ellos, la audiencia de la época, el público actual, nosotros? Gran dilema. Algo de respiración continua en freglish (french+english, ¿o pensábais que el espanglish era el único híbrido?), lección sobre solos de orquesta con Petri Alanko, el solista de la Orquesta de la Radio de Finlandia y concierto con algunos de los mejores flautistas del país, él incluído.
El domingo me tocó el turno en las masterclasses, con Mercadante para Petri Alanko. Me gustó mucho porque vio en seguida un par de problemas que resolvió con dos frases, así, directo al grano. Fue una muy buena experiencia. Y me sentí aún mejor cuando, al mirar por la ventana, vi caer los primeros copos de nieve del invierno. Sí señores, aquí el invierno ya ha llegado. Después de comer otro pequeño concierto que acabó con una improvisación con "técnicas avanzadas" en la flauta, y vuelta a Helsinki. Fin de semana perfecto.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Halloween y otras cuestiones

Una vez a la semana, eso es lo más que puedo escribir ahora... Ya sé que lloraréis, si no estáis llorando ya por no tenenr noticias mías, o tal vez sólo Wherynn, que es la única que me comenta cosillas (snif, snif), pero es lo que hay, poco tiempo, muchas cosas que hacer, pocas lo suficientemente interesantes como para escribir sobre ellas ríos y ríos de tinta... siempre me gustó esa expresión.
Y no os conté mi aventura como vampiresa sexy... o dejémoslo más bien como vampiresa, que al improvisarlo todo en una tarde no salen siempre las cosas perfectas. El caso es que hacia las 6.30pm, una vampiresa con la cara llena de polvos blancos y los labios rojo sangre, y una pirata con las uñas pintadas de negro y una espada rota y plasticosa (Amanda, la americana) salieron de sus respectivas moradas (aquí a esas horas ya es noche cerrada) para encontrarse con otros monstruos salidos de las puertas de Halloween. Como el grupo perdió el autobús, una de las brujas, que debía de haberse hecho millonaria vendiendo conjuros, pagó un taxi hasta Vantaa, donde sus compañeras de brujerías tenían su morada. Nos pegamos un festín a base de dedos de salchicha, cerebros de flan, pizzas variadas, crujientes patatitas y pastel con sabor a muerto (puajjj), todo bien acompañado de un ponche verdoso y muchas cervezas. Piratas, vampiros, brujas, experimentos fallidos, doctores maléficos, personajes de cómic, uno con una peluca rubia a lo afro y hasta una azafata porno que se había perdido entre tanto bicharraco, todos en pocos metros cuadrados durante varias horas. Qué miedo! En fin, la noche acabó con Amanda y yo bebiendo a pares, los monstruos dispersados y el mismo color en mis labios (era buena la barra de labios...).
El resto de la semana ha ido más o menos tranquila, sin sobresaltos, sin novedades extravagantes, sin carnaza, en una palabra. Estudio cada día, días cortos, bastante frío (espero que nieve pronto, ya hemos tenido días a bajo cero, pero estaban despejados), visita a la biblio de la Sibelius Akatemia, envío rápido de papeles para entregar la memoria del trabajo (como siempre, me entero a última hora), intercambio de emails con viejos amigos...
Ayer fuimos Pumu yo yo a dar un paseo por el barrio de Ruoholahti, hasta el puente que lo conecta con la entrada a Espoo. Estuvo muy bien, hacía como unas dos semanas que no le veía. Por cierto, os manda saludos a todos. Y yo también, porque me despido ya. Disfrutad del otoño, y los que estéis en Asturias, espero que estéis comiendo muchas castañas, bebiendo sidra dulce y brindando a mi salud. Quiero un Amagüestu...