jueves, 4 de septiembre de 2008

Día 3

Esto ya se va pareciendo más a una rutina que a un caos, lo que no está nada mal. Esta mañana hemos tenido que ir a la oficina de la HOAS (la organización que lleva los pisos para estudiantes, en el barrio de Kamppi) a firmar el contrato del piso. No hemos tenido que esperar mucho, a pesar de que Amanda me había dicho que era probable que las colas dieran la vuelta a la manzana. Ventajas de no hacerlo todo eficientemente el primer día, sino a lo español. Por cierto, mientras me vestía he atisbado un rayo de sol por la ventana, pero creo que era un espejismo, porque cuando salí a la calle el cielo ya era gris. También ha estado chispeando, así que me arrepiento de no haber robado un paraguas que vimos ayer semiabandonado.
De camino al conservatorio nos han hecho un peeling con sales del mar Muerto en las manos, y oyes que suavidad. Aún las noto hidratadas con los 26 minerales que decía la chica que tenía el mejunje aquel… Nos ha contado su vida en verso, pero al final no nos ha vendido nada. Normal, mira que elegir nuestra primera semana, en la que no hay más que gastos por aquí y por allí. Esto parece la república bananera aquella que está al otro lado del Océano, al norte a la derecha, en la que te cobran hasta por respirar su precioso aire sin bacterias.
Tengo buenas noticias para aquellos preocupados por si he venido aquí a estudiar o tan solo a pasar el rato (véase mis padres). Dos horas enteritas de estudio en el conservatorio no están nada mal para comenzar. La verdad es que funciona todo bastante bien, el edificio está nuevito, los baños parecen de lujo y el ambiente no podría ser mejor. Si quieres estudiar te metes en un aula y hasta que te eche algún profesor que tenga clase. Normalmente tienes que cambiar de aula cada media hora, pero en seguida encuentras algo vacío. Por fin he dado con Anja Voipjo (no sé si se escribe así!!), mi profesora, y a pesar de que oficialmente las clases vas a empezar como dentro de una semana o así por problemas burocráticos, ya tengo clase de flauta este viernes por la mañana. Si todo sigue bien, este será mi horario semanal, lo que no está mal porque me obliga a estudiar durante la semana y me deja el viernes y el fin de semana más desahogado. Ya está todo pensado. Correctísimo.
Otro punto importante es la comida del centro. Un menú abundante son 2.60€, más 1.10€ del café, hacen menos de 4€ una comida de lujo. Hambre no vamos a pasar, eso seguro. También hemos conocido la biblioteca, aunque debería comprarme un diccionario para no perderme entre tanto finés… Creo haber descubierto que Huilu o algo así es flauta (si tuviera Internet podría confirmarlo, grrrr!!!). Con paciencia aprenderemos a movernos como si lleváramos aquí toda la vida, aunque no esté Lis para sacarnos las castañas del fuego, jejeje.
La tarde la hemos pasado en una reunión orientativa para alumnos Erasmus en la que no han hecho más que contarnos un montón de cosas que ya sabíamos. Christian andaba por allí, pero los italianos no. Como tampoco tengo móvil, pues no tengo manera de contactar con ninguno si no es en estas reuniones, que claro está no durarán para siempre. Lo más interesante ha sido la parte de eventos y excursiones, pero ya os iré hablando de cada uno de ellos según vayan surgiendo (si es que soy capaz de arreglar el problema técnico de la maldita conexión a Internet y puedo enterarme de la fecha exacta de cada uno antes de que hayan pasado). Y por último corrimos hasta el Finland Hall, también conocida como la Casa de Finlandia, donde la Orquesta de la Radio o Radion Sinfoniaorkesteri tocaba hoy un programa muy interesante, pero cuando llegamos solo quedaba una entrada, y ninguno de los dos quiso entrar solo. Por lo menos hemos cogido como 5 panfletos con toda la información de los próximos conciertos de esa orquesta y de la Helsingin Kaupunginorkesteri (suena a Chino eh?? Pues es finés…). Y además Pumu también tiene una revista con conciertos no clásicos que puede resultar muy útil. Como veis, estamos hechos unos craks en la cultura de Hensinki (con sus variantes Jelsinqui, Elsinki…). Como teníamos bastante tiempo decidimos patear un rato la city, pero a la vuelta de la primera esquina nos encontramos de lleno con un club de jazz con pianista y contrabajista incluidos. No tardamos mucho en decidir tomarnos la primera cañita (después de la última en Barajas) y recoger más panfletos, esta vez de bares con Happy Hour. Turistas… Después, tren y a casa, sin comprar ni el llavero que me hace falta ni el móvil que necesito. Y encima Sonera, la compañía que lleva el ADSL, está teniendo problemas técnicos. Yo que ya tenía mi tenant number y todo… Por cierto, Gracias es Kiitos. Si voy a este ritmo de una palabra al día no me puedo quejar. Dulces sueños para todos de Ionorte desde Helsinki. Digan lo que digan, hoy es 3 de Septiembre.

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